Releyendo fragmentariamente Rayuela, en la sección de morellianas, encuentro estas dos citas interesantes para estos tiempos intempestivos en que todo ha estallado y todo sigue estallado, y atascado, huérfanos, embrionarios, escupidos a un desierto sin encontrar/inventar la salida/entrada:
Lo propio del sofista, según Aristófanes, es inventar razones nuevas. Procuremos inventar pasiones nuevas, o reproducir las viejas con pareja intensidad. Analizo una vez más esta conclusión, de raíz pascaliana: la verdadera creencia está entre la superstición y el libertinaje.
José Lezama Lima, Tratados en La Habana
Cuando estaba yo en mi causa primera, no tenía a Dios...; me quería a mí mismo y no quería nada más; era lo que quería, y quería lo que era, y estaba libre de Dios y de todas las cosas... Por eso suplicamos a Dios que nos libere de Dios, y que concibamos la verdad y que gocemos eternamente de ella, allí donde los ángeles supremos, la mosca y el alma son semejantes, allí donde yo estaba y donde quería eso que era y era eso que quería.
Meister Eckhart, sermón Beati pauperes spiritu

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